domingo, 28 de septiembre de 2014

Un 9 para A Stone Boat de Andrew Solomon

Como sabéis, este es uno de mis autores preferidos, aunque haya escrito tres libros de los que he leído dos y he empezado el tercero.

Juanma me lo regaló porque sabe que me gusta el autor, lo que no sabíamos, ninguno de los dos, era que éste era el libro perfecto para leer ahora mismo.

Trata sobre una relación compleja entre un hijo y su madre y el huracán de sentimientos que la inminente muerte de ésta desencadena en ambos, en el hijo, en particular.

Creo que el libro es algo autobiográfico, por lo que he leído y escuchado de la vida de Solomon, que dicho sea de paso, es bastante abierto en todo lo relacionado con sus relaciones familiares.

El autor describe una figura materna fuerte y poderosa, la madre es, a pesar de su fragilidad y delicadeza, una fuerza de la naturaleza en todos los aspectos de su vida.  Al principio generé sentimientos encontrados con respecto a la fuerza con la que la madre influía en la vida pasada y presente del hijo; después sin embargo, comprendí que todas las madres, o la gran mayoría, influimos poderosamente en la vida de los hijos, con todo lo que decimos, hacemos o sentimos, por eso debemos ser tan cuidadosas y por eso, este sentimiento de que todo lo que hacemos podría marcar de por vida a nuestros hijos, si bien un poco llevado al extremo, no deja de ser, en gran parte, verdad.

A partir de la mitad del libro, empieza uno a comprender que la madre no ha coaccionado al hijo para que sienta tan profundamente por ella, para que todo en su vida esté condicionado a lo que ella pensaría o sentiría; como dice la madre al final, no estuvo obsesionada con su hijo, simplemente le quería tanto que no soportaba la idea de que nada ni nadie pudieran causarle sufrimiento.  ¿No sentimos lo mismo todas madres?

De modo que finalmente, entre lágrimas -como con el libro anterior de Solomon- acepté que esta fuerza de la naturaleza no había limitado la vida del hijo, la había enriquecido, la había llenado de amor y de alegría y sobre todo, había intentado construir un muro enorme para contener todo lo malo del mundo y evitar que alcance a sus hijos.

Un libro precioso, sin duda, lleno de sentimientos profundos y frases y párrafos perfectos, porque Solomon no sólo escribe buenos libros, utiliza el lenguaje de manera espectacular.

Le he puesto un 9 porque a pesar de haberme gustado tantísimo, no llega a ser una joya de la literatura.

Además del personaje de la madre, mi personaje preferido es Helen...

No hay comentarios:

Publicar un comentario